La Mujer que Trabaja Durante el Embarazo

Escrito por Parents' Place

 embarazo

Si eres una mujer trabajadora y acabas de enterarte de que estás embarazada, no te preocupes. A menos de que tu trabajo requiera de contacto con sustancia nocivas o requiera de un esfuerzo físico extenuante, no hay razón por la que tengas que dejar de trabajar.

¿Hasta cuándo trabajar?
El tiempo que trabajes dependerá de tu caso específico, considerando tu estado de salud durante el embarazo, el tipo de trabajo que desempeñas y los motivos por los que lo haces.

Seguir trabajando durante el embarazo tiene ciertos beneficios emocionales para la mujer ya que evitas ver tu embarazo como un período anormal de tu vida. Además de traerte cierta estabilidad y consistencia en un momento de bastantes cambios físicos y emocionales.

Algunos expertos recomiendan dejar de trabajar en la semana 32 de embarazo debido a que tus órganos empiezan a tener que soportar una carga mayor así como que empieza a ser más fuerte el esfuerzo físico sobre la columna vertebral, las articulaciones y los músculos.

Algo que si es importante considerar es que inevitablemente habrá un cambio de rutina importante ya que a medida que avance tu embarazo perderás algo de agilidad y podrás llegar a sentirte exhausta con mayor facilidad. Es posible que tu concentración se vea algo afectada y que te de sueño inoportunamente. Es importante establecer tus prioridades y cuidar ante todo tu salud y la de tu hijo por nacer.

Cada madre es distinta…
Es importante tener claro que cada persona es distinta entre sí, para evitar juzgar y sentirse juzgada por otros. Hay mujeres que tienen un fuerte instinto maternal y les causa infelicidad dejar a su hijo aunque sea por unas horas, además de que tienen la oportunidad y el apoyo económico para dedicarse a sus hijos de lleno. Por otro lado, hay otras madres a quienes el trabajo no sólo satisface sus necesidades económicas, sino también su deseo de ser independientes, autosuficientes, las divierte y las enriquece. Lo importante es aceptar tu estilo particular, dejar las culpas y los juicios a un lado, e intentar hacer lo mejor que esté a tu alcance para cuidar y educar a esta nueva personita en tu vida.

La información de este artículo se obtuvo tras una investigación realizada por el grupo de psicólogos de Parents’ Place.