El Apego en los Niños

Escrito por Parents' Place

El apego y su influencia en el desarrollo social y emocional de tu bebé.
John Bowlby, un psicólogo inglés, fue quien se encargó de desarrollar la teoría del Apego. El apego es el vínculo emocional entre el bebé y sus cuidadores principales. Es recíproco, duradero, responsable del desarrollo emocional sano del bebé e indispensable en la formación de su personalidad. La teoría del Apego establece que el estado de seguridad, temor o ansiedad de un niño es determinado en cierta medida por el tipo de respuestas que recibe de su madre, padre, o cuidador principal. Es importante aclarar que es imposible que el padre pueda responder congruentemente al 100% de las peticiones del niño. Pero no te alarmes, sólo es necesario responder a un 33% de las peticiones de tu pequeño para generar un apego seguro en él.

Diferentes tipos de apego:

Apego seguro

Para el bebé, el cuidador es una base segura al cual puede dejar para explorar su entorno, y al cual regresa para tranquilizarse. El bebé sabe que su cuidador puede calmar sus necesidades y protegerlo. Usualmente estos niños son cooperadores, y se enojan con menos facilidad.

Apego evasivo

Este tipo de apego suele aparecer en niños que tienen poca confianza de que serán ayudados y atendidos por sus cuidadores, debido a que el cuidador se le dificultó el cubrir las necesidades de su hijo al inicio de su vida. Este bebé rara vez llora o protesta cuando el cuidador se va y evita el contacto visual, o saludarlo a su regreso. Suelen ser bebés poco cooperadores y se enojan con facilidad.

Apego ambivalente (resistente)

El bebé no confía en que sus cuidadores responderán a y atenderán sus necesidades debido a la inconsistencia emocional de éstos.
En este tipo de apego, el bebé se muestra ansioso antes de que el cuidador haya salido de la habitación, se enoja cuando se va, y a su regreso muestra su ambivalencia buscando contacto con él, pero al mismo tiempo resistiéndose, pateando o retorciéndose.

Apego desorganizado-desorientado

Este es el patrón de apego menos seguro, y puede presentarse como resultado de cuidadores insensibles o abusivos. El bebé muestra conductas contradictorias. Pueden saludar al cuidador alegremente cuando regresa, pero luego pueden alejarse o aproximarse a él sin mirarlo. Suelen mostrarse confundidos y temerosos.

Fuente: Adaptado de Papalia et al, 2007

Como mencionamos anteriormente, un predictor importante para el tipo de apego de tu hijo radica en la calidad de la relación entre el bebé y tú. Sin embargo, el temperamento del bebé también puede afectar indirectamente el apego, debido a que impacta en la relación de un niño con sus cuidadores. Hay niños más fáciles de criar que otros, lo que hace más fácil para su cuidador principal generar un apego seguro.

En un estudio se notó que las madres de bebés de 9 a 11 meses con apego seguro eran más sensibles a las señales que manifestaban sus hijos cuando necesitaban algo, y respondían más rápidamente a estas necesidades que las madres con niños con apego inseguro. Este “entendimiento” de la madre del comportamiento de su hijo se ha llamado “Sincronía”, y en numerosos estudios se ha mostrado como un fuerte indicador de la calidad del apego que el niño tendrá en su vida.

Recomendaciones para desarrollar un apego seguro

Nacimiento-8 meses

La meta principal del desarrollo social de tu bebé es generar confianza. Para lograr que tu bebé sienta esa confianza básica en su entorno y consecuentemente, desarrolle un apego seguro es esencial que reciba un cuidado amoroso y consistente para que se sienta confiado de que será un bebé amado y cuidado en su vida.
En general, se puede decir que experiencias tempranas de bienestar y cuidado generan salud emocional y social, así como un apego temprano seguro es vital para el desarrollo físico, emocional y educacional de éste (White, 1995).

Sin embargo, no hay que confundir un trato amoroso con la sobreprotección, ya que ésta por el contrario, generará un niño inseguro y dependiente de que le resuelvan todas sus necesidades.

8 meses-
24 meses

En estos meses tú, como mamá, tienes un poder importante en la formación de la personalidad de tu bebé, y la felicidad con la que vive su día a día. El niño acudirá a ti cuando se sienta amenazado y cuando necesite ayuda (principalmente a partir de los 10 meses). Aprenderá tu estilo de disciplina, si tus regaños traen consigo acciones, o son sólo palabras que se olvidan fácilmente. Para cuando tu bebé tenga 2 años, se habrá establecido un detallado y elaborado contrato social entre ustedes. Ese contrato te servirá después como base para establecer reglas y disciplina durante su crecimiento.
Lo que los niños adquieren los primeros dos años de vida es el primer grupo de habilidades sociales y actitudes que usarán con los demás miembros de la familia y amigos.
Una de las bases es encontrar un EQUILIBRIO entre amor y disciplina, entre los abrazos y los no’s. El equilibrio se obtiene día a día, así es que si un día levantaste la voz para disciplinarlo, no te llenes de culpa, mejor intenta en la tarde pasar más tiempo con el jugando.
Si el niño no genera una conexión afectiva y constante con su madre, padre u otro cuidador principal, puede llegar a generar una falta de confianza en la gente y alteraciones en su carácter que obstaculizarán su desarrollo emocional y social sano. Por ejemplo, si el niño recibe muchos juguetes pero poca atención de los adultos a su alrededor, puede aprender a enfocarse más en los objetos que en las personas, lo cual puede afectar sus relaciones.

Un niño con apego seguro al adulto que lo cuida principalmente, puede independizarse más fácil de ese adulto y a la larga, desarrollar buenas relaciones con otros. Además, estudios muestran que niños con apego seguro tienen vocabularios más extensos, interacciones positivas con sus pares, les resulta más fácil acercarse a hacer nuevas amistades, son más curiosos, empáticos, competentes y tienen más confianza en si mismos. Además, forman mejores relaciones con padres y maestros y solucionan problemas eficientemente. En cambio, los niños con apego inseguro muestran más emociones negativas como temor y enojo, hostilidad hacia otros niños en edad preescolar y dependencia durante los años escolares.

Resulta vital, aprender a entender, respetar y aceptar la escencia y forma de ser particular de tu hijo, ya que la frustración que puede surgir porque tu hijo no cumple con tus expectativas de como te hubiera gustado que sea o se comportara puede llegar a afectar el tipo de apego que se genere entre ustedes.

La información de este artículo se obtuvo tras una investigación realizada por el grupo de psicólogos de Parents’ Place.