El Desarrollo de la Conciencia, Pepe Grillo en Acción.

Escrito por Parents' Place

Desde que surgió el cuento infantil del muñeco de madera Pinocho, se entiende a la conciencia como esa vocecita que sólo uno escucha que se encarga de decirte qué cosas convienen hacer y cuáles no, así como la responsable de hacerte sentir incómodo al hacer algo inadecuado.

La autorregulación esta sumamente ligada con el desarrollo de la conciencia. Ésta es la capacidad de autocontrol de un niño para ajustarse a lo que es socialmente permitido. La manera en que los niños descubren las situaciones socialmente aceptadas es a través de las respuestas de sus padres hacia sus acciones. Si su papá muestra su desapruebo cuando el niño colorea la mesa del comedor, entonces el niño comienza a comprender que será mejor que no vuelva a hacerlo o que si lo hace, recibirá un regaño. La conciencia es un paso más avanzado de la autorregulación, ya que mientras que la autorregulación es la disposición a hacer lo correcto porque sus padres lo dicen, la conciencia es la disposición a hacer lo adecuado porque el niño piensa que lo es.

Es necesario que los niños desarrollen el control de la atención y la regulación de las emociones negativas para que puedan controlar su conducta y así, autorregularse. Esto sucede, por lo general, entre los 5 y los 7 años aproximadamente. Sin embargo, los niños con períodos de atención cortos y los que se frustran con facilidad tienden a batallar más en el control de su conducta, por lo que pueden llegar a ser más agresivos o antisociales.

El apego seguro y una relación sana y sensible entre padres e hijos favorecen el desarrollo de la conciencia.

La información de este artículo se obtuvo tras una investigación realizada por el grupo de psicólogos de Parents’ Place.