La Resiliencia: Característica de un Niño Emocionalmente Fuerte

Escrito por Parents' Place

Tu hijo es ahora pequeño pero es probable que ya te has cuestionando cómo le harás para educar a esta personita para que no le duelan demasiado sus fracasos, para que sea exitoso en la escuela, para ser socialmente aceptado y que pueda estar satisfecho con sus éxitos. Definitivamente es una pregunta difícil y posiblemente realizada por miles de padres alrededor del mundo todo el tiempo.

Según el libro “Raising Resilient Children” (2001) de Robert Brooks y Sam Goldstein, para que las metas que tienes para tus hijos se hagan realidad, ellos requieren contar con la fuerza interna que les permita lidiar efectivamente con las demandas y los retos a los que se enfrentarán en su vida diaria. Estos autores llaman a esta capacidad de lidiar con situaciones difíciles y sentirse competentes “Resiliencia”.

La “Resiliencia” abarca la habilidad de un niño para lidiar efectivamente con el estrés y la presión, para sobrellevar los retos diarios, para sobreponerse de las desilusiones, adversidades y traumas. Además es la capacidad de desarrollar metas claras y reales, solucionar problemas, de relacionarse cómodamente con otros, y de tratarse a si mismo y a otros con respeto. El concepto de resiliencia explica porqué algunos niños logran superar obstáculos abrumadores, algunas veces luchando con todas sus ganas para mantenerse en su camino hacia la vida adulta, mientras que otros niños se convierten en víctimas de sus primeras experiencias y del medio ambiente que los rodea.

Los padres que aportan a sus hijos la capacidad de resiliencia están aportándoles una herramienta eficaz para vivir en el mundo aceleradamente cambiante en el que vivimos hoy en día.

Un niño Resiliente

  • Posee una alta auto-valía
  • Es optimista
  • Se siente especial y apreciado
  • Establece metas reales para sí mismo
  • Es capaz de solucionar problemas por lo que los errores y obstáculos son retos a enfrentar en vez de fuentes de estrés que hay que evitar a toda costa.
  • Está conscientes de sus debilidades, así como de sus talentos.
  • Puede enfocar su energía a los factores que están en su control en vez de hacerlo en aquellos sobre lo que no tienen control alguno.

Basado en información del libro “Raising Resilient Children” (2001) de Robert Brooks y Sam Goldstein