¿Qué hago si mi hijo pega, jala el pelo, rasguña o muerde?

Escrito por Parents' Place

Entre el primer y el tercer año de vida es común que tu hijo empiece a pegar, jalar el pelo, rasguñar o morder a otros niños. Una de las razones más importantes es que a esta edad aún no ha desarrollado ni el lenguaje, ni las habilidades sociales que apoyan el juego.

Es por esto que cuando juega puede llegar a frustrarse fácilmente. Al no poder expresar sus sentimientos por medio de palabras, el pegar y otras agresiones físicas pueden ser maneras de hacerlo.

La realidad es que a esta edad los niños y niñas aún no descifran exactamente que es lo que tienen que hacer cuando se enfrentan a otro niño o niña de su edad, por lo que intentarán utilizar todas sus habilidades para investigarlo. Aún así es importante que aprendan que jalar el pelo, rasguñar, picar los ojos, pegar o morder son  reacciones que no se permiten porque dañan a otros.
 
Las habilidades sociales son un lenguaje que se debe practicar, integrar y aprender en niveles profundos cuando el niño o la niña esté lista para hacerlo. Es un proceso largo que requiere de consistencia , tolerancia y flexibilidad.

Qué hacer si logras intervenir antes de que suceda…

Es imposible poder predecir el futuro, pero al convivir con tu hijo puedes darte cuenta de que está adquiriendo la  costumbre de pegar o lastimar a otros como medio de expresión de su enojo.

  1. Intenta identificar que propicia esta conducta agresiva, que pasa antes de que suceda, para que puedas prevenirla.
  2. Si logras identificar las señales de que en cualquier momento va a pegar, intenta distraerlo con algún juguete o llevándola a otro lugar, o bien ayúdalo a expresar lo que siente a la otra persona, prestándole tu vos, como por ejemplo: “Estoy enojado, celoso etc” y has que lo repita y después de hacerlo retroaliméntalo por haberlo hecho de modo diferente y más funcional.

Qué hacer en el momento que está sucediendo…

  1. Intenta actuar lo más pronto posible. Separa a los niños y revisa la seriedad del daño. Tus acciones deben ser firmes y decisivas, pero amables.

Qué hacer después de que suceda…

  1. Intenta mantener la calma, y no dejes que tu propia frustración o enojo afecte tu reacción.
  2. Intenta utilizar frases cortas como “No pegar” o “No jalar el pelo” “No se vale”.
  3. Llévalo a otro lugar por un rato y distráelo con otro juguete mientras  se relaja y lo veas nuevamente en control. Recuerda no intentar hablar con él cuando esté enojado o frustrado, solo moldeale como hacerlo sin explicaciones; esas las podrás dar en otro momento más asertivo.

Si tu hijo o hija sigue pegando, jalando el pelo o mordiendo después de los 3 años, es importante que le realicen una evaluación auditiva o de lenguaje para revisar que sus habilidades de lenguaje se estén desarrollando adecuadamente y sus niveles de audición y comprensión sean los adecuados.   

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La información de este artículo se obtuvo tras una investigación realizada por el grupo de psicólogos de Parents’ Place.