Uno Más en la Familia. Relaciones entre Hermanos.

Escrito por Parents' Place

Una vez que se ha tomado la decisión de agrandar la familia, se espera con optimismo que las relaciones entre hermanos será buena desde el principio. Sin embargo, usualmente tendrás que trabajar con ellos para conseguir que se relacionen exitosamente.

El temperamento influye de sobremanera en la relación que el primogénito tendrá con “su nuevo hermanito”. Niños que se adaptan fácilmente, y son cooperadores se llevarán bien con sus hermanos desde el principio. En cambio, niños con emociones intensas, intolerantes a la frustración, o que no se adaptan con facilidad a los cambios tendrán más dificultades. Te recomendamos realizar el test de Temperamento que se encuentra en esta página para conocer el Temperamento de tu hijo.

Aún así, es importante tener claro que agregar uno más en la familia no es cosa fácil para el primogénito ya que implica aprender a compartir la atención de los padres y abuelos, además de sus juguetes y su comida favorita. Así que ten en mente que es muy probable que habrán discusiones y peleas, lo cual puede ayudarte a enseñar a tus hijos la importancia del diálogo para resolver discordias. No olvides ser empático y validar sus sentimientos.

Por otro lado, niños que crecen con hermanos aprenden más rápidamente que existen personas diferentes a ellos y que quieren cosas distintas. Estudios muestran que el orden en el que se nace puede llegar a afectar el desarrollo emocional de los niños. Es posible que los niños mayores tiendan a comparase con otros adultos, tengan expectativas altas de si mismos y actúen con determinación. Además, como pueden decirle a sus hermanitos qué hacer, tienden a ser “mandones”. En ocasiones, necesitarán tu ayuda para relajar sus altas expectativas de sí mismos y para dejar de mandar a otros.

Niños más chicos tienden a ser más realistas sobre sí mismos. Aunque algunos intentan arduamente ser y hacer lo mismo que sus hermanos mayores. Además debido a que suelen ser más pequeños de tamaño, aprenden a utilizar sus habilidades sociales como la simpatía y el tacto para conseguir lo que quieren.

Los niños más pequeños en familias de tres o más hijos suelen sentirse inseguros, tienden a ser más pasivos y dejar que otros asuman sus responsabilidades. Por lo que es importante proteger a estos niños de devaluaciones y ayudarlos a defenderse y protegerse por sí mismos.

Niños medianos tienden a adaptarse más fácilmente a las situaciones, aunque a veces tienden a sentirse desmotivados porque su hermano mayor y su hermano menor tienen privilegios que ellos no tienen, por lo que es de suma importancia que el hijo mediano pase tiempo de calidad con los padres y sea reconocido por sus logros.

Recuerda que las características anteriores son generalizaciones, por lo que también es posible que tu hijo no entre dentro de las mismas.

La información de este artículo se obtuvo tras una investigación realizada por el grupo de psicólogos de Parents’ Place.