¿Cómo ayudar a tu hijo a dormir toda la noche?

Escrito por Parents' Place

Berry Brazelton, un reconocido pediatra y autor, menciona que a partir de los cuatro meses el ciclo de sueño de un bebé ya puede seguir un patrón que dura de tres a cuatro horas. A la mitad del ciclo hay un periodo de aproximadamente una hora en el que el sueño es muy profundo y es muy difícil que el bebé se despierte. Al terminar este periodo de cuatro horas el bebé entra en un periodo semialerta en el que el bebé está casi consciente y es muy fácil despertarlo. En este momento el niño debe generar una actividad preferida que lo ayude a autoregularse como chuparse el dedo, llorar, moverse, entre otros.

El Cuestionario Nacional de la Fundación del Sueño (Nacional Sep Foundation) en Estados Unidos reportó que el niño promedio solo duerme 12.7 horas de las 14 a 15 horas recomendadas. Esto no solo resulta en una madre cansada, sino también incrementa la irritabilidad del niño.

La hora de dormirLa mayoría de los padres y los niños tienen algún problema con la hora de dormir en el transcurso de su relación. Sugerimos las siguientes iideas para facilitar el momento de dormir, la edad que recomendamos para que un niño duerma sólo en una cama en vez de una cuna es a partir de los 3 años:

Establece una rutina para ir a la cama:

Puede ser bañarse, lavarse los dientes y leer un cuento, o lo que ustedes decidan pero es importante para que el niño pueda predecir que se acerca el momento de dormir. La consistencia incrementa el sentimiento de seguridad en el niño, la cual es la atmosfera perfecta para una noche tranquila de sueño y descanso. Si es necesario, es posible cambiar la hora de dormir para satisfacer las necesidades de cada familia pero es importante que la rutina de dormir se siga en la mayoría de la ocasiones. Lo importante es que los padres lo establezcan y no sea una decisión del niño.

Creen una Tablita de la Rutina de Dormir juntos.

Cuando los niños crecen (2 años en adelante), la rutina puede hacerse de manera visual enlistando todas las cosas que haran antes de dormir, limitando la lista a no más de tres a cinco cosas. Pueden hacer esto divertido tomando fotos de ustedes o buscando fotos en Internet y decorando la tablita a su gusto. Esto funciona porque ahora la Tablita de Rutina se convierte en la que “manda” y pone las reglas que tienen que seguir todos. Empiecen la rutina con tiempo para que no les agarren las prisas. Involucren al niño en la rutina con el fin de hacerlo sentir responsable del momento e incrementar sus sentimientos de capacidad (yo puedo).

Motiva a tu hijo a participar en la rutina para irse a dormir.

Ya sea que se ponga la pijama solo o que elija el cuento que van a leer, es importante que se sienta parte responable de la rutina. (Esto es más importante aún para niños entre los 2 y los 3 años que están en la etapa de autonomía e iniciativa). Otra idea es hacer un concurso para ver lo rápido que se pone la pijama. La motivación es el elemento más importante al promover independencia y autonomía en niños pequeños.

Practiquen la rutina de dormir en otros momentos del día.

Pueden jugar a “PRETENDER QUE… nos vamos a dormir”  con el fin de preparar a tu hijo para lo que va a suceder. Puedes hacer un “role play” de cómo te vas a dormir llorando y como te vas dormir feliz. Pueden enseñarle como se ve y luego decirle que lo haga el. Este ejercicio pretende enseñarle a hacerlo adecuadamente. También puedes “PRETENDER QUE…” el es el papá o la mamá para que veas que tan bien comprende la rutina.

Practica ser firme y amable al mismo tiempo.

No te enganches en luchas de poder porque no se trata que un lado gane y el otro pierda. El punto es que los dos ganen y la manera de hacerlo es manteniéndose firmes y consistentes para seguir con la rutina.

Decide lo que harás y hazlo.

Si vas a leer un libro o platicar una historia, mantente firme a tu decisión. No te dejes envolver en un debate. Los niños aprenden mejor de las acciones que son amables y FIRMES. Si sigue pidiendo otra historia, dale un beso y vete del cuarto. Es posible que llore pero tu respuesta amable y respetuosa le enseñará que manipular no es opción. Dale un abrazo fuerte y vete del cuarto al terminar la rutina.Mientras más confiado estés, más fácil será para tu hijo.

Si se levanta a mitad de la noche

  • Hacer todo lo anterior y agregar que no podrá pasarse a la mitad de la noche a su cama.
  • Es importante que esté dentro de la Tablita de Rutina para irse a dormir. La última puede ser “Dormir en mi cama TODA la noche”
  • En caso de que se pase, regresarla a su cama sin tratar de convencerla de nada, ni abrazarle demasiado. En tono amable y firme decirle que han acordado que dormirá en su cama en la noche, que así lo dice la Tablita.
  • Meterlo a la cama y decirle: “Debes quedarte en la cama, si te levantas, te regresaré de nuevo, te quiero mucho y  hasta mañana”.

Se firme y consistente

  • Renuncia a tus sentimientos de culpa. Los niños saben cuando pueden aplicar a esos sentimientos para conseguir lo que quieren. La culpa raramente es un sentimiento útil y positivo. Conocer el objetivo de tus acciones puede ayudarte a comprender que lo que haces es por el bien de tu hijo.
  • Avísale a tu hijo lo que harás. Los avisos y el tiempo de preparación pueden ayudarles a los dos a evitar sorpresas poco placenteras.
  • Sé consistente. Si dices algo, cúmplelo con acciones amables y firmes.
  • Toma tiempo durante el día para darle muchos abrazos y besos. Asegúrate que no lo hagas por remordimiento sino para compartir un momento placentero con tu hijo y darle la seguridad que requiere.
  • Mantente firme. Si sigues con esto, usualmente le toma a los niños tres días acostumbrarse a que realmente es en serio. Intentará a toda costa mantener el viejo hábito, por lo que llorará o gritará por tres noches pero mantente firme.
  • Puedes decirle que si cumple con la tablita de rutina durante tres días en la semana, entonces podrán ir al cine o al parque. Esto funcionará como motivación (Incrementa el número de días cuando logre la meta propuesta)

La información de este artículo se obtuvo tras una investigación realizada por el grupo de psicólogos de Parents’ Place.