Actividades Sencillas para Evaluar las Capacidades Auditivas de tu Hijo

Escrito por Parents' Place

La mayoría de los bebés pueden escuchar sin dificultad. En algunos hospitales realizan pruebas de audición para descartar la presencia de algún problema.
Las dificultades auditivas pueden ser causadas por un nacimiento prematuro, la falta de oxígeno, una infección servera al nacer o la presencia de problemas auditivos en la historia familiar.

Si tu bebé duerme toda la noche y no se despierta con ruidos como el del teléfono o del perro ladrando, NO significa que tiene dificultades auditivas, sino que simplemente quiere y necesita dormir.

 

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Algunos aspectos que pueden causar dificultades auditivas:

  • Exposición a sonidos fuertes y prolongados como aquellos de los aeropuertos o en conciertos de rock.
  • Historia familiar de problemas auditivos.
  • Dificultades serias durante el parto que pudieron causar una falta de oxígeno en el bebé.
  • Bebés Prematuros
  • Exposición prenatal a ciertas enfermedades como rubéola, infecciones o resfriados pueden afectar su oído temporalmente, intenta no revisar su desarrollo auditivo durante estos momentos.
  • Otra causa puede ser la acumulación de cerilla en su oído. En caso de que sospeches que esto le ocurre a tu bebé, llévalo con el pediatra. Es importante que sea un profesional el que se encargue de limpiar el oído de tu pequeño. En la mayoría de las ocasiones, la audición se restablece completamente una vez que se extrae la cerilla del oído.
  • Las infecciones en el oído medio son comunes en niños pequeños. Una infección aguda puede ser muy dolorosa y debe ser tratada inmediatamente. Si no es así, puede llegar a causar complicaciones irreversibles.

Es importante revisar el oído de tu bebé regularmente cuando está despierto y alerta.

Puedes iniciar evaluando las capacidades auditivas de tu pequeño realizando las siguientes actividades en casa:

Nacimiento a 3 meses Aplaude cerca de la cabecita de tu hijo. Si se mueve o reacciona, es que oye adecuadamente.
4 a 6 meses Llámalo por su nombre para ver si voltea a verte o reacciona a tu voz. Revisa si busca con los ojos o su cabecita de dónde viene el sonido.
6 a 10  meses Revisa si tu bebé responde a su nombre y a sonidos familiares, como al ladrido de su perro o al sonido del teléfono.
10 a 15 meses Pídele que te señale objetos familiares en un libro o revista. Intenta hacerlo sentada detrás de él evitando que vea tu labios. Si no lo hace, es posible que no esté escuchando.

Si notas que tu bebé realiza estas actividades adecuadamente la mayoría de las veces, es probable que no tenga ningún problema auditivo.

Si aún así, estás preocupada, confía en tus instintos y llévalo al pediatra. Mientras más temprano se encuentre una dificultad auditiva, mejor. La identificación de niños que requieren de aparatos auditivos antes de los 6 meses, apoya de manera significativa el desarrollo del habla y de lenguaje del pequeño.

Además si tu hijo muestra un retraso en la adquisición de lenguaje, que implica que para los 3 años aún no puede comunicarse verbalmente con frases simples, o que es difícil comprender lo que dice, es necesario que hables con tu pediatra para realizar una audiometría y una tímpanometría para descartar la posibilidad de dificultades auditivas. Recuerda que la información es tu principal herramienta para proteger a tu hijo.

La información de este artículo se obtuvo tras una investigación realizada por el grupo de psicólogos de Parents’ Place.