¿Cómo hacer para que tu hijo deje el chupón? (A partir de los 3 años)

Escrito por Parents' Place

Si te molesta demasiado puedes intentar quitarle el chupón a tu pequeño antes de los 3 años. Aún así la bibliografía coincide que el chupón no afecta físicamente a tu pequeño antes de los 3 años. A partir de los 3 años el chupón, como el chuparse el dedo, puede afectar la dentadura de tu hijo.

Muchos niños dejan el chupón por sí solos cuando entran al kinder. Si quieres motivar a tu hijo a que lo deje de usar, evita decirle cosas negativas en relación al chupón como “Que feo te ves usando el chupón”. En vez, trata de utilizar retroalimentación positiva como “Mira que guapa te ves sin chupón, ya eres una niña grande”

Trata de identificar si tu hijo ya está listo para dejar de usar el chupón e intenta diferentes estrategias que lo ayuden a hacerlo poco a poco antes de quitárselo por completo, ya que hacerlo “de tajo” puede causarle mucho estrés.

Intenta entretener a tu hijo en actividades y alejar el chupón de su alcance. Si se da cuenta o te lo pide, dile que lo vas a poner en un lugar cerca y trata de distraerlo de nuevo con la actividad.

Trata que el chupón no esté a su alcance todo el tiempo y que poco a poco lo utilice menos.

Intenta utilizar una tablita de estampas. Puedes empezar dividiendo la tablita en mañana, tarde y noche y poner una estampa cuando no use el chupón en ese periodo del día. Dile que el día que logre tres estampas en el día, lo llevarás a comprar un helado (o algo relacionado que disfrute).

Haz una regla que cuando hable, no puede tener el chupón en la boca. Cuando lo haga, dile que no le entiendes y ayúdale a quitárselo si es necesario.

Cuando sientas que tu hijo pide menos el chupón y está más desapegado, hagan un ritual en el que le expliques que ya es un niño grande y que los niños grandes ya no usan chupón. Así que juntos piensen que harán con el chupón como tirarlo al mar en las vacaciones, regalárselo a un bebé, o a su personaje favorito.

Si todo lo anterior falla, entonces tendrás que quitárselo por completo, explícale que lo harás y no dejes que los siguientes días en los que tu hijo estará de mal humor te hagan cambiar de parecer. Apapáchalo mucho y dale muchas alternativas de juego en su lugar.

 

La información de este artículo se obtuvo tras una investigación realizada por el grupo de psicólogos de Parents’ Place.