Ser padre, un ejercicio constante de trabajo personal

Escrito por Parents' Place

Se cree que al tener un hijo el trabajo arduo SÓLO se dirige hacia fuera, hacia cumplir con las necesidades físicas y emocionales del nuevo ser. Pero esto no es así…

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Es difícil cumplir con los requerimientos de un hijo si como madre o padre no nos conocemos a nosotros mismos, y aprendemos a distinguir nuestros momentos de tranquilidad e intranquilidad.

OJO, esto no quiere decir que debemos estar bien todos los días y olvidarnos del enojo, la tristeza y la famosa frustración. El enojo, la tristeza y la frustración son parte esencial de la vida y nos enseñan tanto o más como los momentos felices. De lo que hablamos aquí es acerca de aprender a observar nuestras emociones, aprender a reconocer cuando el momento de desesperación nos sobrepasa, con el fin de poder alejarnos a respirar profundo cuando lo necesitemos.

Esto se logra mediante un trabajo personal que no es fácil para nadie pero el resultado vale la pena, porque es entonces cuando podemos ver claramente las necesidades reales de nuestros hijos y por lo tanto podemos satisfacerlas con éxito.

Parents’ Place te invita a conocer tus miedos, tus preocupaciones y tus expectativas, te invita a conocer las máscaras que has aprendido a ponerte para protegerte de aquello que en algún momento te lastimó. Te invita a iniciar un proceso personal, para que de esta manera, puedas convertirte en mejor padre cada día.

Ser padre implica un ejercicio de entrega incondicional que sólo es posible cuando nos tenemos a nosotros mismos.