Semana 30

Escrito por Parents' Place

Estar embarazada se trata de esperar. Si por algo se usa esa frase coloquial para designar a una mujer embarazada: “ ella está esperando”. Pero,  ¿Qué es lo que esperamos?

Esperamos que pasen las semanas sin complicaciones, esperar que las molestias típicas del embarazo pasen, esperar a pasar al siguiente trimestre, esperar resultados de sangre con resultados normales y hasta esperar a que nos pasen en la sala de espera de nuestro ginecólogo. Pero lo que en realidad cada una de nosotras está esperando, unas con más ansiedad que otras, es a poder ser la mejor de las mamás para nuestros hijos y darles todo lo que está a nuestro alcance para que sean personas felices.

Pero la espera muchas veces genera expectativas. Y las expectativas pueden ser algo peligrosas para la salud emocional de cualquier mamá o familia. En algún momento escuché decir que el mejor consejo para unos futuros padres era el cuidarse de no tener expectativas, es casi imposible pedirle a una embarazada que no fantaseé  con cómo será su parto, con la apariencia de su nuevo hijo, o con la  forma en que su pareja o gente cercana se comportaran ante este nuevo cambio.

Esto trae cómo resultado que muchas de las crisis que se presentan en los primeros meses de su maternidad sean resultado de que  se sienta desilusionada y enojada de que sus expectativas no fueron cumplidas.

Es por eso que durante el embarazo tenemos que lograr un balance preciso entre el poder involucrarnos en el proceso de esperar sin crear  expectativas que después nos puedan lastimar. Esto es cómo si en este gran evento de ser mamá,  lo que esperáramos sea a pasar a una nueva y limpia hoja en blanco que llenaremos poco a poco y en su momento y no antes.