¿Cómo fomentar en mis hijos sean nobles con los demás?

Escrito por Parents' Place

Muchas veces no sabemos cómo ayudar a nuestros hijos a ser buenos amigos con sus compañeros. Hay momentos en los que nos preocupamos porque los vemos solos y no encontramos la manera de que socialicen. A continuación te presentamos algunas ideas basadas en Amy Joyce (profesional que escribe para el Washington Post):

  1. Vive como buen mentor y ejerce tu rol moral. Es muy fácil pedirles a nuestros hijos que sean bien portados, que no digan mentiras, que sean buenos hijos, amigo y hermanos; pero nosotros qué hacemos para inculcarles eso. Entonces, antes que cualquier actividad, es importante que tus hijos te vivan como un papá justo o una mamá justa, que sepan que eres confiable. Que vean que tratas bien a tu pareja y que eres un amigo comprometido. Además del ejemplo, sería importante que de vez en cuando, a la hora de la comida o cuando la familia esté reunida, que hables de algún problema moral (robarle los colores a alguien en la escuela, o una mentira al profesor, o molestar a un niño)y que tus hijos vayan descubriendo las opciones que hay para resolver ese tipo de problemas.
  2. Que cuidar a los demás sea una prioridad. Vivimos en un mudo en el que cada vez nos preocupamos menos por los demás. Fomenta en tus hijos el cuidado por los otros, empieza con gente cercana como hermanos, tíos, primos… Además de la familia que se preocupen por sus amigos y comunidad escolar. Finalmente que aprendan a observar lo que necesita su colonia, su ciudad, su país y el mundo.
  3. Ayuda a tus hijos a entender y demostrar sentimientos. A veces es difícil ser noble, bueno y tierno cuando nunca nos han enseñado a reconocer y aprender a demostrar nuestros sentimientos. Nuestra cultura se caracteriza por intentar no expresar sentimientos negativos. Es mejor hablar con tus hijos del miedo, del enojo, de la soledad, de la desesperación… y ver qué se puede hacer con esos sentimientos para que no se dañen a ellos mismos o a los demás. Diles que se vale pedir ayuda a un adulto o amigo para resolver la situación que los tiene descontentos o inquietos, Y que ellos puedan ver en ti una persona que sabe cuándo está enojada, pero que no se desquita con los demás.